Para trabajar la Auto-observación, llevamos a cabo un roll playing. Para ello, el profesor dividió la clase en dos grupos, cada uno de ellos adquiría un papel. Por un lado los que realizan el roll playing y por otro lado los observadores.
Los que realizaban el roll-playing, llevaron a cabo la situación de representar un día en el aula, donde las madres iban a la clase. Cada una de las participantes adquirió un papel con unas características diferentes. Su función era la de profesora, alumnas y madres de observación no sistemática participante.
- Alumnas: cada una tiene una actitud (dormida, impertinente/rebelde, listilla, habladora, nerviosa y cuenta todo, poco habladora).
- Profesora: intenta controlar la situación, mientras lleva a cabo la asamblea, preguntando a las niñas por lo que han hecho durante el fin de semana.
- Madres: llegan después de la asamblea, saludan a sus hijas y entablan algunas palabras con la profesora.
- Alumnas-Profesora: la profesora las va preguntando, llevando un orden y ellas van contestando.
- Profesora-Madres: se saludan y las madres preguntan a la profesora por sus hijas.
- Madres-hijas: las hijas se acercan a saludar a sus madres y se quedan con ellas.
Los observadores, tenían que analizar los detalles que una intencional no se mira. Analizando las conductas de los alumnos, la profesora y las madres, a la vez que la relación entre ellos.
- Alumnas: según sus características, estaba aquella niña que quiere hablar siempre, otra que chincha,… existiendo poca interacción entre ellas.
- Profesora: Debería de tratar de distinta maneta a los niños, según sus características, es decir, emplear otros tonos, formular las preguntas de otras maneras, que ciertos alumnos se expresen antes, observar su vocabulario… Hay que mostrar amplitud, interés, ánimo y una postura corporal correcta. En un caso una de las niñas también tira del pelo a su madre, por lo que la profesora tiene que observar esa acción, para reforzar.
- Madres: mostrar más interés por sus hijos, en cuanto a todos los aspectos, no solo por su comportamiento. Pedir pautas si tienen algún problema.
- Alumnos-Profesora: va preguntando a los niños. Los hijos se comportan como los padres, por tanto deberíamos observar el contexto, ya que esto nos puede servir para mejorar la conducta del niño. La profesora debe hacerles sentir protagonistas, es decir, que al realizar la asamblea, se hubieran levantado y hubieran contado lo que hicieron en el centro y de pie. También se podría colocar entre los alumnos que más problemas presenten, tanto al lado del que no para, como del que casi no habla, o no está despierto, así se sienten protagonistas y están más tranquilos.
- Profesora-Madres: apenas ha existido un recibimiento, ni acercamiento por parte de las madres. Éstas preguntan y la profesora las informa, dándolas la razón, les decía que todo estaba bien. Las madres únicamente preguntaban cómo estaban sus hijas, en lugar de ser más general. Ponían en compromiso a la profesora, al tener que decir si eran mejores o peores que otros niños, delante del resto. Al observar el contexto donde se desenvuelve el niño, podemos intervenir con los padres y sugerirles. SIEMPRE dando pautas de mejora, no diciendo que está mal. A la vez que podemos decir las cosas positivas y después decir aquello que consideramos no adecuado. Debe existir una reunión a principios de curso donde fijar unos objetivos e intentar conseguirlos.
- Madres-hijas: se saludaban con cariño. La reacción de los hijos depende de la de los padres, por tanto habría que educar y enseñar a los padres.
En un inicio se pensaba hablar con los padres sobre la asamblea, es decir, que participaran en ella con sus hijas, pero se desvió la atención y se paso a hablar sobre el comportamiento de sus hijas. Para ello los profesores, tenemos que tener la capacidad de reconducir la dirección de la situación, y volver al tema inicial. Tenemos que tener también muy presente que la bienvenida en el aula, tanto a alumnos como a padres, es muy importante.

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